Subscríbete a Internet Surface

domingo, 20 de abril de 2014

Protege físicamente tu móvil

Sé que este no es un tema puramente informático, pero me parece interesante tratarlo. Cuando compramos un nuevo teléfono, siempre tenemos mucho cuidado para que no le pase nada, especialmente si es de gama alta (y de precio alto). Por ese motivo, es importante protegerlo correctamente para que no le pase nada. Pero el problema, en muchos casos, reside en que la mayoría de móviles son muy bonitos de por si, y muchos de  los métodos de protección ocultan esa belleza. Por lo tanto, tú serás el que elegirás el equilibrio entre protección y belleza, aunque si escoges bien podrás mantener ambas cosas.


Lo más popular es una funda trasera: son baratas, las venden en todas partes y hay miles de tipos (o por lo menos para los smartphones más populares). Su venta se ha disparado en parte debido a que para muchos son una forma de darle un look diferente a su dispositivo, distinguiéndolo del resto. Pero también sirven para proteger el móvil ante caídas y golpes, aunque según el tipo de funda lo hará con más o menos eficacia. La principal clasificación que se puede hacer es según el material, siendo los más empleados el plástico, la silicona y el cuero, aunque podamos encontrar algunos materiales sintéticos que mezclan varios de estos compuestos. Cuanto más mullida sea la funda, mejor resistirá los golpes y caídas, de ahí que la silicona parezca la opción más atractiva. Pero el problema es que muchas de estas carcasas se llenan de polvo y pelusas, siendo las de plástico duro mucho más limpias. Es ahí donde entran en juego los materiales sintéticos, que consiguen obtener las ventajas de cada compuesto.

Esto nos protegería la parte trasera y el borde, pero la parte más sensible del teléfono, la pantalla, quedaría al aire. Si usamos una funda completa, de las que tiene tapa para la pantalla, no hay problema. Pero si no, la mejor alternativa es sin duda un plástico protector. Mucha gente tiene ciertos prejuicios hacia ellas, incluido yo hasta que le puse una a mi móvil. No se nota diferencia ninguna, y la respuesta táctil es perfecta. El problema de estos plásticos está en su colocación: como entre una mínima mota de polvo o quede un poco de aire, los resultados son horribles, así como si lo colocas torcido. Pero cada vez son más fáciles de instalar, y en muchas tiendas te los pueden colocar profesionales. Además, su bajo precio y la facilidad para quitarlos los convierten en una opción muy interesante. Pero, ¿realmente sirven para algo? Aparte de dejar limpia la pantalla de suciedad y de rayazos, ante ciertas golpes pueden evitar la rotura del cristal. Si a esto le sumamos la resistencia de las pantallas de los terminales más recientes, nuestra pantalla quedará blindada ante caídas accidentales.

Si escogemos una buena funda y un plástico protector bien colocado, habremos incrementado la resistencia de nuestro smartphone ante golpes de una forma muy destacable. Claro está que hay teléfonos que resisten mejor que otros, y que ante ciertos accidentes no hay protección que valga. Si te preocupa lo que resistiría tu teléfono sin ningún accesorio, puedes buscar en YouTube "test de caída" ("drop test") y tu modelo, pero lo mejor es la combinación funda más plástico, aparte de ser la más vistosa. Y, como no, el mejor método de protección es el sentido común: llevar el teléfono en un bolsillo bien cerrado y sujetarlo firmemente al usarlo nos evitarán muchos disgustos.

domingo, 13 de abril de 2014

Monetiza tu blog

Está claro que los que escribimos en un blog lo hacemos porque nos gusta y porque nos encanta hablar sobre el tema acerca del que escribimos. Pero si aún encima podemos sacar un dinerillo pues mejor aún. Advierto antes de que nos montemos el cuento de la lechera: es un proceso muy lento y solo da cantidades suficientes para vivir de ello a un pequeñísimo porcentaje de usuarios. Si esto os da igual, pues adelante: no requiere inversión económica ninguna y quien sabe lo que podemos ganar...

La herramienta de la que voy a hablar se llama Google Adsense. Es la más utilizada y permite, básicamente, colocar anuncios en nuestra página, cobrando una cantidad cada vez que alguien haga clic en ellos. Para registrarse es tan fácil como entrar en su página oficial y crearse una cuenta. Eso si, no se trata de un registro de nombre, email y contraseña, si no que solicitan varios datos personales como dirección, teléfono, etc. Es importante que sean correctos, puesto que los verificarán (te mandarán al mes una carta a casa y te llamarán cuando tú lo pidas para comprobar el móvil). Todo esto es para evitar que la gente se haga varias cuentas. Una vez creada, habrá que esperar unos días hasta que nos la autoricen, avisándonos por email cuando esté lista. 

A partir de ese momento ya podremos empezar a publicitar nuestra web. Si nuestro CMS es Blogger y usamos la misma cuenta de Google para ambos servicios, integrarlo será tan sencillo como dirigirse a la pestaña "Ingresos" de Blogger y desde ahí elegir donde queremos mostrar los anuncios. Si usamos otra plataforma, como Wordpress o Joomla, la opción más fácil es instalar el plugin de AdSense, o en caso de no poder ser así, crear un bloque de anuncios e insertarlo como HTML (esto no es difícil pero no voy a explicarlo porque si no me desviaría mucho del tema principal de esta entrada). El funcionamiento de este servicio es sencillo: la publicidad se muestra en nuestra página (sin molestar, no aparecen pop-ups y otras cosas molestas), recibiendo una pequeña cantidad (depende del anunciante: puede ser desde 0,10€ hasta 0,80€ en algunos casos) por cada clic que reciban los anuncios. Una vez que se alcanzan los 70€ acumulados, podremos retirarlos a una cuenta bancaria. 

Claro, muchos pensarán que haciéndose diez clics a si mismos y diciéndoles a sus amigos que les hagan muchos se harán ricos, pero no es así. Si hicieses esto, Google te cerraría tu cuenta por fraude, ya que tienen sistemas que si detectan este tipo de actividades cierran tu cuenta temporal o permanentemente, perdiendo todo el dinero acumulado. Por ese motivo, solo un pequeño porcentaje gana mucho dinero, porque los clics son proporcionales a las visitas, así como el dinero que paga el anunciante. 

Categorías de anuncio de AdSense


Otras opciones interesantes que nos proporciona esta herramienta es la posibilidad de bloquear categorías de anuncios, anunciantes en concreto, redes publicitarias, etc. También puedes ver informes de rendimiento, para ver cuanto cobras por cada tipo de anuncio, anunciante... 






En definitiva, sin invertir ni un euro podemos empezar a monetizar nuestro blog o web, pero para que sea un negocio requiere tener un buen volumen de visitas, lo que realmente es lo más difícil.

domingo, 6 de abril de 2014

Excluir archivos de Galería o Música en Android

Si usas Android, es muy probable que en la galería de fotos o en tu aplicación de música haya archivos que son ajenos a ti. Por ejemplo, si tienes instalada alguna app de DJ o de componer música, seguramente en Música aparezcan archivos que no son canciones, lo que es bastante molesto. Lo mismo con las fotos: en la Galería aparecen todas las imágenes, sean fotos de la cámara o iconos de ciertas apps. Esto puede resultar incómodo, tanto en el sentido estético como en el funcional, especialmente con la música, porque entre las canciones se pueden reproducir sonidos que no tienen nada que ver. 




Pero por suerte esto es bastante fácil de solucionar, aunque hay que tener mucho cuidado. El truco está en colocar un archivo vacío llamado ".nomedia" en las carpetas que no queremos que el sistema reconozca como multimedia. Esto no afectará en absoluto a las apps que necesitan acceder a esos archivos; simplemente las aplicaciones de música y fotos las ignorarán. Para ello, hay dos opciones: o hacerlo nosotros o usar alguna app que lo haga por nosotros como Nomedia

Aquí vamos a ver como hacerlo con la primera opción. En primer lugar hay que crear el archivo en cuestión. Para ello, es tan fácil como abrir un editor de texto (en Windows el más recomendable es el Bloc de Notas) y guardar el archivo tal cual, sin escribir nada. A la hora de escoger el formato, hay que seleccionar "Todos los formatos" y guardarlo como ".nomedia". Una vez listo, hay que transferirlo a nuestro móvil, pero con mucho cuidado. NO puedes ponerlo en la raíz de la tarjeta SD, porque entonces tu SD se convertirá en invisible para las apps multimedia. Por lo tanto, lo mejor es guardarlo en una carpeta (por ejemplo /nomedia/.nomedia). A partir de ahí hay que copiar ese archivo a las carpetas que queremos que desaparezcan de música o fotos. Así de sencillo.

Respecto a la aplicación, no la he probado, pero la técnica que usa es la misma, por lo que los resultados deberían de ser también iguales. Pese a su aparente facilidad, hay que tener cuidado, porque como coloques el archivo .nomedia en una carpeta en la que hay contenido que no quieres ocultar este va a desaparecer. Por mucho que borres el archivo y reinicies el móvil, el contenido de la carpeta (o del dispositivo entero, como me ocurrió a mí al colocarlo en la raíz de la SD) no aparecerá ni en la galería ni en la app de música, pese a que con el explorador de archivos lo puedas ver. La única manera de solucionarlo (o la que me funcionó a mí después de muchos intentos) fue irme a Ajustes > Aplicaciones > Todo y ahí, hacer clic en "Almacenamiento externo" y pulsar "Borrar datos", reiniciando inmediatamente el teléfono. Lo dejé unos cinco minutos sin usar, en la pantalla del PIN, y al desbloquearlo, todo estaba correcto. 

Espero que os sea útil este truco, que puede ser muy útil en algunos casos, aunque sea verdad que debería de ser más fácil (y más seguro) poder hacer esto.

domingo, 30 de marzo de 2014

¿Es ético bloquear la publicidad?

Reconozcámoslo: todos (o la gran mayoría) usamos en nuestro navegador AdBlock o algún complemento semejante. Es gratis, fácil de instalar y mejora nuestra experiencia de navegación, debido a que la publicidad desaparece. Claro que da gusto entrar en las webs y que no te salgan campañas publicitarias, pero siempre nos olvidamos de los anuncios pequeños, silenciosos, que suponen el único ingreso de muchas webs. Y ahí está el problema.



Según los creadores de AdBlock Plus, la finalidad de dicho programa es acabar con la publicidad masiva en Internet, asegurando que si todo el mundo usase esta aplicación, este tipo de anuncios no serían rentables, desapareciendo de ese modo. Se trata de un planteamiento bastante bueno, y la verdad es que ha hecho efecto: cada vez son menos las webs que usan este tipo de publicidad. Sin embargo, el problema se plantea con los anuncios pequeños y sencillos. En los ajustes del programa se puede activar o desactivar si se bloquean los anuncios pequeños y no molestos, y por defecto viene desactivada, pero la mayoría de la gente la cambia. 


Cuando se habla de publicidad, hay que ir a la base: el porqué de que esté ahí. Está claro que los editores no la ponen por placer, si no porque da beneficios económicos, en muchos casos necesarios. Por ejemplo, hay páginas que requieren un gasto mensual en hosting, licencias de software, etc. y en las que los anuncios son la única manera de poder pagarlo. En otros casos, como el de este blog, aunque no haya un costo económico, si que hay un esfuerzo y una inversión de mi tiempo en dedicarme a esto, por lo que siempre es reconfortante sacar cierto beneficio. 

En mi opinión, se debe de respetar la publicidad en aquellas páginas pequeñas sin otra fuente de ingresos, y por suerte muchos bloqueadores de anuncios permiten mostrar este tipo de publicidad. No molesta, es modesta y supone un ingreso. A lo que me opongo es a los anuncios masivos, que ahora han dejado de usarse en webs pero se están, desgraciadamente, popularizando en las aplicaciones móviles. También estoy muy en contra, aparte del hecho de que son ilegales, de los anuncios en las webs de descargas piratas o semejantes, especialmente por que son muy abusivos. Este es un tema muy delicado y discutible, y esto no es más que una opinión, por lo que os invito a que comentéis lo que pensáis vosotros.

domingo, 23 de marzo de 2014

Bloquea la publicidad en Android

No hay nada peor que estar jugando a un juego en tu Android y que de repente te aparezca un anuncio en vídeo de veinte segundos que no puedes quitar, con el consumo de datos, batería y tiempo que eso supone. O mismo una ventana que se abre cada dos por tres ofreciéndote una descarga. Este tipo de anuncios acaban haciendo que esa aplicación que tanto te gustaba acabe disgustándote. Es cierto que siempre está la opción de pagar una pequeña cantidad por quitarla, y yo estoy a favor de los anuncios sencillos para ganar dinero (en este blog los tengo, de hecho), pero estoy totalmente en contra de la publicidad "invasiva", de ahí que escriba esta entrada.

Si nuestro teléfono tiene root, podemos descargar un programa gratuito llamado AdFree, que no ocupa nada de espacio ni recursos. Lo único que hace es modificar el archivo hosts del sistema, haciendo que el teléfono bloquee las conexiones a servidores de publicidad. De esta forma, al operar directamente sobre ese archivo, puedes desinstalar y mismo desrootear el móvil que la publicidad se seguirá bloqueando. Su configuración es muy sencilla: una vez abierto y concedido el permiso de superusuario, tendrás que pulsar en el botón de "Download & Install Hosts". Esto descargará una lista actualizada con todos los servidores de publicidad, pudiendo bloquear así los anuncios. Y con esto ya podemos desentendernos de todo, puesto que la aplicación, tal como decía antes, no hace falta que la volvamos a abrir, pudiendo incluso desinstalarla. En caso de que quisieses dejar todo como estaba, borrando la lista de servidores de publicidad, con pulsar en "Revert" será como si no hubieses modificado nada. El resto de opciones no tienen mucha relevancia para usuarios que no sean expertos, y lo mejor es no tocarlas. Si las dos de actualizaciones están activadas, periódicamente se renovará la "lista negra", aunque puedes actualizarla siempre que quieras con "Download & Install Hosts". 


Si no tenemos nuestro rooteado, hay una versión del popular AdBlock Plus para Android, que no requiere ningún tipo de modificación en nuestro teléfono. Eso si, no todas las versiones son compatibles, aunque en la web oficial no queda muy claro cuales sí y cuales no. Yo tengo la 4.4.2 y no da problemas, así que es cuestión de probar. Este software funciona de una forma un poco diferente al anterior: en lugar de modificar el archivo hosts (no puede porque se necesita root para esto), filtra todas las conexiones y en caso de detectar que hay peticiones a servidores de publicidad las bloquea. Una vez abierta, en su pantalla principal hay cuatro opciones: la de activarlo o desactivarlo, los filtros usados, permitir o no anuncios aceptables y ocultar el icono en la barra de notificaciones. 


Pero la app de momento no hará nada, teniendo nosotros que redirigir las conexiones a Internet a través de AdBlock. Para cuando usemos WiFi, hay que ir a Ajustes > WiFi y entrar en las opciones avanzadas de nuestra conexión. Ahí tendremos que establecer el proxy como manual, escribiendo "localhost" como nombre del host y "2020" como puerto del proxy. En el caso de los datos móviles, hay que dirigirse a Ajustes > Más > APN, seleccionar el nuestro y modificar los datos proxy y puerto con los citados antes. A partir de este momento, todo el tráfico de nuestro Android será filtrado por AdBlock. Así, ya podemos volver a la app y modificar los ajustes a nuestro gusto. En suscripción de filtros puedes elegir las "listas negras" que se usarán. Por defecto viene "EasyList", que es bastante buena. La opción de anuncios aceptables te permite elegir si quieres o no que se muestre la publicidad no molesta, de la que viven los desarrolladores. Finalmente, la opción de "ocultar icono" puede quitarlo de la barra de notificaciones, pero no es la forma idónea, siendo mejor desactivar la opción "Mostrar notificaciones" en Ajustes > Aplicaciones > AdBlock Plus. 

A diferencia de AdFree, este software sí que tiene que estar instalado y abierto en segundo plano para bloquear la publicidad. Esto es lógico, porque lo que hace es filtrar él mismo las conexiones a Internet. Ese es el motivo por el que la opción de ocultar icono no es muy recomendable, porque entonces el task manager puede cerrarlo, mientras que con la alternativa que expliqué no pasa nada. 

Estos programas son fantásticos, pero están lejos de ser perfectos (especialmente el segundo). A veces provocan fallos en la conexión de red (pequeños cortes, retrasos en velocidad...) y no filtran algunos anuncios. Además, en el caso de AdBlock Plus, consume cierta memoria y CPU al filtrar los datos. Otro detalle curioso de esta última es que si entras en Ajustes > Uso de datos, aparecerá como de los programas que más consume, pero realmente esa cantidad de datos habría que repartirla entre otras apps. Con esto quiero decir que no consume datos móviles, si no que se trata de un fallo del sistema al contabilizar el consumo de datos. Pese a todo esto, el ahorro de datos y batería que suponen hacen que merezcan la pena. Sin embargo, el objetivo de estas apps son acabar con la publicidad masiva, pero no con la moderada, que hay que respetar puesto que supone una recompensa al desarrollador de cualquier programa por su esfuerzo. 

domingo, 16 de marzo de 2014

Grabar audio interno del Mac

Ya vimos como grabar la pantalla del ordenador, por lo que ahora toca aprender a grabar el sonido interno. En el caso de Windows y Linux, los programas de los que hablé (CamStudio y Kazam) pueden grabar el sonido interno, por lo tanto no creo necesario contar como hacer esto. Sin embargo, Quicktime, el software instalado por defecto en los ordenadores Apple y que permite grabar la pantalla no da la opción de grabar el sonido interno. Por ese motivo, vamos a ver como podemos grabar la pantalla con el mismo software grabando el sonido interno o como simplemente capturar el audio del ordenador y pasarlo a un archivo .mp3. 


Para los dos casos necesitamos el mismo programa gratuito: Soundflower. Se trata de una extensión del sistema que una vez instalada "pasa" el audio del sistema a un dispositivo de entrada virtual (si no has entendido esto no pasa nada, ya lo comprenderás después). Para empezar, siempre tenemos que abrir la app que lo gestiona, llamada Soundflowerbed. Con ella abierta, pulsaremos en su icono en el menú y activaremos el "Built-in output" en la primera sección (la de 2ch). Para terminar, en Preferencias del Sistema, en el apartado Sonido, en Salida y en Entrada escogeremos "Soundflower (2 ch)". Para que lo entendáis, lo que ha hecho el programa es capturar el sonido del ordenador y emitirlo a través de un "altavoz virtual", que desde "Entrada" seleccionamos para que con cualquier software de grabación podamos obtenerlo. 




Si queremos usarlo en Quicktime, es tan fácil como abrirlo y en el micrófono seleccionar "Soundflower (2ch)". De esta forma, el vídeo tendrá como sonido todo lo que se escuche en el propio ordenador, aunque no pueda capturar tu voz. 


Si lo que queremos es simplemente "ripear" el sonido, es decir, grabarlo para pasarlo a un archivo de audio, con cualquier programa gratuito como Audacity podrás abarcar esta tarea. Una vez abierto, selecciona como entrada de sonido el mismo y pulsa el botón de grabar. Cuando termines, podrás guardar desde Archivo > Exportar tu grabación en el formato que prefieras.



Si os ha resultado todo muy confuso, en este vídeo lo entenderéis bastante mejor:



Con este método podemos obtener grabaciones del sonido interno del ordenador con una calidad muy buena y de forma totalmente gratuita, sin necesidad de comprar ningún hardware, igual que con las grabaciones de pantalla. Los usos que se le pueden dar a esto son numerosos, aunque algunos quizás no son muy lícitos, como la grabación de música de vídeos de YouTube o de canciones de Spotify, unos de sus usos más frecuentes. 

domingo, 9 de marzo de 2014

Vender por Internet

Seguro que tienes en casa cosas que no usas desde hace tiempo, o en muchos casos ni sabes de su existencia. Como a nadie le viene mal ni un dinerito ni algo de espacio libre, pues venderlas es una buena opción, y con Internet podemos hacer esto de una forma muy fácil y sencilla. Tenemos muchísimas opciones y servicios, pero aquí voy solo a hablar de las que he usado. Otro detalle a tener en cuenta es que dos de los servicios de los que voy a hablar no sé si están disponibles fuera de España (si me equivoco corregidme con un comentario, por favor). Teniendo esto claro, vamos a verlo.

La primera web es segundamano.es. Después de registrarse, podemos empezar a vender nuestros productos. En primer lugar hay que elegir la categoría (proceso que puede llegar a ser una pesadilla como no esté disponible la que define a tu producto). Debajo completaremos los cuadros de texto con el nombre de lo que vendemos, descripción, fotos y como no precio. También nos pedirán nuestra provincia, código postal y datos como nombre, email y móvil. Estos dos últimos son muy importantes ya que es como se podrán comunicar con nosotros los posibles compradores. En el caso del móvil, este será público y podremos marcar si tenemos WhatsApp. Respecto al email, este no se muestra al cliente, si no que él envía su mensaje en un formulario y segundamano.es nos lo reenvía. 

Si quieres comprar, desde la web podrás buscar por el nombre del producto o bien por provincia. Esto último es muy importante debido a que las ventas son particulares, por lo que la entrega en mano es lo más habitual, debido a que es lo más barato y sencillo (siempre que viva en tu ciudad).

Ten en cuenta que aquí los anuncios tienen caducidad, y para hacer negocio cualquier cambio que quieras hacer después en el anuncio, como cambio de precio, corrección de detalles, etc. cuesta dinero, lo cual me decepcionó bastante. Otra forma que tienen de ganar dinero es ofrecer un servicio que posiciona tus anuncios, de forma que los verá mas gente. Un problema que tiene este servicio es que hay ciertos anuncios que no sé por que no te los publican. 

La segunda opción es milanuncios.com, web que ha ido creciendo con el paso del tiempo y que se ha consolidado como mercado de venta de segunda mano. Su funcionamiento es muy parecido al del servicio anterior, pero los anuncios son más abstractos, en el sentido de que no solo se ofrecen productos, si no que puedes hacer anuncios de servicios. Cuando publicas un anuncio, también comienzan pidiéndote la categoría, preguntándote después provincia, tipo de anuncio (vendes o compras) y tu ciudad. En el siguiente paso, te piden los datos básicos del anuncio, como título, descripción, datos de contacto, etc. Finalmente, tendrás la opción de adjuntar una o varias fotografías. A diferencia de segundamano.es, aquí no hace falta registrarse, ya que por cada anuncio que publiques te mandarán a tu email unos datos para modificar posteriormente el anuncio.



Una de las ventajas de este servicio respecto a otros es que te permite modificar posteriormente el anuncio sin cobrarte absolutamente nada. También hay que renovar los anuncios, aunque te avisen cuando vayan a expirar. Asimismo tenemos la opción de promocionar nuestros productos pagando. 


La tercera y última de la que voy a hablar es una aplicación gratuita para Android y iOS llamada Wallapop. Sus creadores la definen como "un mercadillo virtual" en el que vender y comprar productos a gente que vive alrededor tuya. Después de crearse una cuenta, se basará en nuestra localización para mostrarnos artículos que se están vendiendo a 1km a la redonda. Para crear un anuncio, tan solo tendremos que elegir categoría (de una forma mucho menos concreta que en segundamano.es y milanuncios.com), poner nombre, precio, fotos (obligatorias) y escribir una descripción, la cual tiene que ser muy corta y por algún extraño motivo no puede llevar símbolos como arrobas, barras, etc. 


Para comprar el producto de alguien, podemos pulsar en él y aceptar su precio o hacerle una contraoferta. En el momento que hagamos alguna de estas dos acciones iniciaremos una conversación con esa persona. A partir de ahí puedes enviarle mensajes y si os ponéis de acuerdo establecer una cita en un lugar a una hora determinada. Aunque la idea suene muy bien tiene muchas cosas que mejorar. En primer lugar tendría que ampliar ese radio a 2km (la diferencia sería asombrosa) y en el campo de búsqueda se tendría que limitar a productos de tu ciudad, no de todo el país, porque así pierde sentido la idea de la app. Además, por lo menos a mí, me han enviado ofertas y en todas ellas no pude contactar con la otra persona porque la app dejaba de enviar los mensajes o la del comprador de recibirlos. 

Y ahora muchos se preguntarán por qué no he hablado de eBay. Es el sitio de compraventa más popular, pero su afán de ganar dinero hace que te cobren tasas por lo que ganes en cada venta, dinero por publicar anuncios... Para comprar está bien porque tiene ciertas garantías y en muchos casos el envío se hace mediante correo tradicional en lugar de en mano. Además, eBay hace de intermediaria entre tú y el vendedor, por lo que no puedes saber nada sobre él ni él de ti. Otro aspecto interesante son las subastas, aunque si no tienes cierta experiencia te pueden timar con facilidad. Pero el hecho de que te cobren por todo, que esté todo tan controlado y que sea ya tan conocido ha hecho que no lo mencione. 

Finalmente, ten en cuenta un par de cosas: en primer lugar, una buena ortografía y la inclusión de fotos harán que tu anuncio sea mucho más atractivo que otros. Otro aspecto es que hay que intentar describir el producto lo mejor posible, pero sin echar un rollo al lector. Tan importante como esto es especificar si el artículo tiene algún defecto, porque si no lo indicas puede ser considerado una estafa. Finalmente, ten en cuenta que estas ventas están exentas de todo control fiscal, como pago de impuestos, porque es un intercambio entre particulares. Eso sí, ten en cuenta que pese a eso vender cosas prohibidas, como drogas, a través de estos sitios es un delito que puede ser castigado penalmente. No tengo mucho más que decir, ¡así que buena suerte!

sábado, 1 de marzo de 2014

Desinstalar aplicaciones del sistema en Android

En la mayoría de sistemas operativos móviles hay dos tipos de aplicaciones: las del sistema (vienen ya instaladas cuando lo enciendes por primera vez) y las de usuario, que te descargas de la tienda o de Internet. Las primeras suelen ser esenciales para el funcionamiento del dispositivo, como la de llamadas o ajustes, motivo por el que no se pueden borrar. Sin embargo, cuando las operadoras instalan aplicaciones "basura" para acceder a sus servicios, las ponen como del sistema, impidiendo su desinstalación. El problema surge cuando no las usamos y tenemos poco espacio disponible, convirtiéndose en un estorbo. Pues aquí os voy a explicar como eliminarlas en el sistema Android, convirtiéndolas así en memoria libre.


Antes de nada, decir que para realizar este proceso se necesita ser root y que no me hago responsable de posibles daños por un mal uso de la herramienta. Sabiendo esto, nos dirigiremos a la tienda y descargaremos la aplicación gratuita Root Uninstaller. Al abrirla por primera vez solicitará permisos de superusuario: se los concedemos y ya estamos listos. Nos cargará una lista con todos los programas instalados en nuestro smartphone, otorgando la posibilidad de filtrarlas y ordenarlas según varios parámetros.



Cuando encontremos la que queremos eliminar, pulsaremos en ella. Aparecerá una lista de opciones, entre las que hay que destacar "Inhabilitar" y "Desinstalar". La primera opción está disponible en el sistema, sin tener que instalar nada, desde Android 4.0. La segunda solo vale para aplicaciones instaladas por nosotros. La diferencia entre las dos es que la primera por así decirlo la "desactiva", por lo que es como tenerla desinstalada pero ocupando espacio. Si queremos borrarla, tal como se entiende este término, hay que recurrir a "Desinstalar". En ambos casos, tienes que estar muy seguro de lo que vas a borrar (puedes preguntarme en un comentario si tienes dudas): eliminar cierto software puede dañar el sistema, obligándote a devolver el móvil a valores de fábrica, con todo lo que eso supone. 

Desinstalar el software instalado por el fabricante u operadora que no se usa (también conocido como bloatware) puede mejorar el rendimiento del teléfono y librar espacio, aunque ante la duda no lo hagas. Si no tienes root pero si Android 4.0 para arriba, recuerda que desde Ajustes puedes inhabilitarla. 

domingo, 23 de febrero de 2014

Edita tus vídeos con Final Cut Pro X

Cuando decidí crear el canal de YouTube del blog, me di cuenta de que necesitaba un programa para poder editar los vídeos. Cuando usaba Windows, manejaba Sony Vegas, pero lamentablemente no está disponible para el sistema operativo de Apple, por lo que me puse a buscar otras opciones. Aunque el ordenador traía instalado por defecto iMovie, lo probé pero me parecía "poco profesional", puesto que se basaba en plantillas y no dejaba manejar muchos aspectos del vídeo. Las opciones restantes eran Adobe Premiere, Avid o Final Cut, por lo que decidí probar esta última por su teórica integración con Mac y calidad. Y el resultado no me decepcionó en absoluto...

Una vez instalado, me encontré con una ventana organizada en tres módulos: el explorador de eventos (y con la versión 10.1 también de proyectos), la vista previa y el "timeline", apareciendo otros elementos importantes entre estos, como el "dashboard". Mi primer proyecto fue el vídeo de presentación, por lo que después de decidir cómo se desarrollaría me puse manos a la obra. En primer lugar, hay que crearlo ("Nuevo proyecto" y eliges la calidad y el nombre) e importar los recursos que lo compondrán, sean vídeos, fotos o música. Con esto listo, ahora hay que incluirlos en el "timeline", siendo tan fácil como arrastrar y soltar. 


Interfaz del programa (versión 10.1)

Hay que tener en cuenta dos conceptos: la ausencia de pistas y la unión de fragmentos. Lo primero es que mientras que en algunas aplicaciones de este tipo hay diferentes capas o pistas en las que se arrastra la imagen o el sonido, no pudiendo estar las dos juntas en una misma, aquí sea el tipo de archivo que sea, se podrá colocar sin problemas, pudiendo colocar unos vídeos encima de otros para hacer superposiciones. Y a partir de ahí crearemos nuestro vídeo. Pero también necesitaremos crear recursos como textos, por lo que Final Cut Pro X nos pone a nuestra disposición numerosas plantillas, pudiendo ser estas personalizadas. Otro elemento clave en la creación de vídeos son las transiciones, contando con un amplio catálogo. 

Ya hemos colocado fotos y vídeos, sonidos, textos y transiciones. Pero resulta que un vídeo se ve algo mal, descolorido. O se mueve un poco. O quizás tiene algo de ruido por detrás. Pues tampoco habrá problema, puesto que el programa cuenta con herramientas para solucionarlo. Si seleccionamos un vídeo, en el panel superior derecho (no el de vista previa, si no el llamado "inspector"), se puede, a parte de añadir datos clasificatorios al vídeo, añadirle correcciones de color, mejoras de sonido, etc. También contamos con efectos para el vídeo y para el sonido en la pestaña "Efectos" del dashboard, así como la posibilidad de cambiar la velocidad y dirección del vídeo. 

Una vez terminado el proyecto, hay que exportarlo, puesto que tal como lo guarda el programa no se puede visualizar en cualquier dispositivo. Contamos con numerosas opciones, como salvarlo en el disco duro, en un DVD o Blu-Ray, subirlo a YouTube... Esta última opción para mí es la más cómoda, puesto que no tendrás que complicarte con formato del vídeo, tamaño y otras cuestiones algo complicadas para los que no son profesionales. Y aquí es donde está uno de los puntos flojos de este software, ya que las opciones de exportación son limitadas y los archivos generados ocupan muchísimo tamaño, teniendo que recurrir por 50€ a Compressor (otro programa de Apple) para poder usar más formatos y mayores opciones de personalización.

Pero ese no es el único problema de la aplicación: los proyectos y los eventos ocupan muchísimo espacio en el disco duro (a mí un proyecto de tres minutos me llegó a ocupar 20GB), aunque se pueda solucionar pulsando en "Archivo > Eliminar archivos de renderización del proyecto". Sin embargo, gracias a esto los renderizados son mucho más rápidos (a mí un proyecto que hice de 33 minutos me tardó solo 20 en exportar) y no hay que preocuparse de guardar nada, puesto que se hace de manera automática e invisible para el usuario. En Internet hay muchas críticas a este programa, pero también hay buenas opiniones, como esta, porque yo la verdad es que estoy encantado con él. Y como desde la web oficial se puede descargar una versión de prueba de 30 días, no tienes excusa para probarlo si tienes un Mac y te gusta la edición de vídeos, comprándolo después desde la Mac App Store si te gusta. A mí al principio la interfaz me asustó un poco, pero me hice a ella al poco y ahora, tal como decía, me gusta mucho. Igualmente, si os cuesta un poco, os recomiendo esta serie de tutoriales de YouTube en español hecha por ZEPFilms, en la que en vídeos de diez minutos explica todo sobre este programa, desde los primeros pasos hasta lo más avanzado, de una forma muy sencilla. ¿Y que pensáis vosotros sobre Final Cut?

domingo, 16 de febrero de 2014

Los principales lenguajes de programación

Ya hablé de esto un poco por encima en la entrada sobre aprender a programar en Python, pero creo que puedo detallar un poco más. Hay miles de lenguajes de programación, pero aquí vamos a ver los principales y dos criterios de clasificación. 

Mucha gente se pregunta: ¿cuál es el mejor lenguaje de programación? Esa pregunta es muy difícil de responder, porque no existe el lenguaje perfecto: todos tienen sus pros y contras. Por ejemplo, C++ se considera el más potente, ya que permite acceder a todos los recursos del ordenador, y ofrece un rendimiento óptimo, pero es bastante complicado. Sin embargo, es el más usado para proyectos grandes, como editores de vídeo y de fotografía, sistemas operativos y un largo etcétera. Por eso vamos a ver aquí algunos. Para ello, como decía antes, vamos a clasificarlos según dos criterios: 
  • Paradigma: Hay dos tipos según esta clasificación: orientados a objetos (POO o OOP en inglés) y no orientados a objetos. El primero funciona mediante una lógica que se basa en las clases (representaciones de objetos del mundo real, que tienen unas funciones, llamadas métodos, y unas características, llamadas atributos). Estas clases son por así decirlo modelos con los que podemos fabricar los objetos que queramos en nuestro código. Suena muy extraño, pero es así, y permite organizar muy bien las ideas del programador, por lo que son los más usados, junto a que son los más potentes. Los otros simplemente se basan en escribir códigos que "dicen" lo que hay que hacer. Dentro de los de POO encontramos a Java, Python, C++... En el otro grupo el C, Visual Basic y algunos más.
  • Compilado o interpretado: Cuando un desarrollador escribe un código y lo quiere ejecutar, este tiene que ser "traducido" a instrucciones que entienda la máquina, proceso llamado compilación. Muchos lenguajes hacen esto, como C y derivados (C++, C#). Sin embargo, otros como Python se ejecutan tal cual: el código es interpretado por un programa que le pasa las instrucciones al sistema, traduciéndolas al momento. En un término medio tenemos los pre-compilados, como Java, en los que el código fuente se traduce a otro tipo de archivos, llamados bytecodes, que son interpretados por una máquina virtual. La ventaja de los primeros es que son los más eficientes, pero los otros se pueden ejecutar en cualquier sistema operativo. El defecto de los puramente interpretados es que la gente puede acceder al código fuente y modificarlo a su gusto.
Pero programar tiene un objetivo: hacer aplicaciones para un sistema operativo, y no todos los lenguajes se pueden usar en todas las plataformas. En Windows se pueden usar muchos, aunque el más utilizado es C y derivados. En Linux Python tiene su importancia, aunque C y otros también están ahí. En Mac, Apple intenta que los programadores usen Objective-C, un lenguaje impulsado por la antigua compañía de Steve Jobs y que fuera del mundo Apple casi nunca se usa. Igualmente en cualquier S.O. de ordenador se puede usar los lenguajes típicos de otros.

En los móviles y tablets ya es más estricto: para Android se programa en Java, para iOS en Objective-C y para Windows Phone en C# o C++. Eso sí, recuerda que hay que usar siempre un ordenador para hacer las apps para estos dispositivos.


Uso de lenguajes de programación durante el 2013

Sabiendo esto, cada persona puede elegir el que más le interese. Está claro que si nunca has programado en tu vida, lo del paradigma te sonará a chino, pero cuando haces cursos de algún lenguaje orientado a objetos te lo explican muy bien y te das cuenta de que es la mejor opción. También hay que tener en cuenta que los lenguajes potentes, como C, al poder acceder a todo el sistema, también son menos seguros (y por lo general más complicados), mientras que otros como Java se ejecutan en una máquina virtual, por lo que se controla lo que pueden hacer. Por último, hay que tener en cuenta otra cosa: el material que hay en Internet. Por ejemplo, sobre Java hay una cantidad de cursos y tutoriales abismal. 

Para empezar hay que buscar un lenguaje sencillo, que nos permita iniciarnos en este mundillo. Por eso os recomendé el curso de Python, pero Java también es una buena opción para iniciarse, y tiene más aplicaciones que el otro.